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Archivo para la Categoría "Reflexiones"

Misa Crismal – Catedral de Punto Fijo

5 abril, 2012 Los comentarios están cerrados

Jueves Santo 5 de abril de 2012. Catedral de Punto Fijo

Durante la Última Cena, Jesús dirigió una oración al Padre en la cual se manifestaba en su ser sacerdotal, al reiterar que había venido para manifestar el amor del Padre Salvador a la humanidad. En ella, Jesús se presenta como unido al Padre y de igual manera a los suyos, a quienes les había enseñado su Palabra para que conocieran la Verdad. En esa oración por el pueblo de Dios, desde su dimensión de Sumo y Eterno Sacerdote, Jesús nos da algunas de las características que deben distinguir en todo momento a los sacerdotes de la Nueva Alianza, instituidos como sacramento esa misma noche. Leer más…

Categorías:Reflexiones

¿Sabían esto de nuestros sacerdotes?

16 abril, 2011 Los comentarios están cerrados

Hoy voy a decir “sin pelos en la lengua” la verdad de nuestros sacerdotes, desde aquél que vive en el municipio más pobre de nuestro país, hasta el que ocupa el más alto puesto de la jerarquía eclesiástica. El haber conocido, por mi trabajo de casi 20 años, a más de 200 sacerdotes católicos, de todos los carismas y en todas las regiones de Venezuela, es lo que me lleva hoy a decir cosas que nadie sabe (o por lo menos no las dicen) a través de los medios de comunicación.

Por ejemplo, hace semanas despedimos a un sacerdote de casi 60 años que lo trasladaron al barrio más pobre de New York. Su equipaje era: 4 libros (la Biblia, su misal y otros 2), algo de ropa, un Cristo, un rosario y ¡Más Nada! A los 50 “y picote” este sacerdote tiene que comenzar de 0, en un lugar con unas necesidades extremas. Y él estaba feliz con esa nueva misión que Dios le había encomendado, a través de sus superiores. Y eso, señores, pasa todos los días en el mundo entero con los sacerdotes: lo único que ellos siempre tienen seguro, en su casa de paso, es una maleta. ¡Así de simple!

En cuanto a su vida diaria: se levantan muy temprano para hacer oración y oficiar misa; toman su desayuno, y luego comienzan la carrera contra el tiempo para poder administrar los sacramentos a sus fieles; llevar la comunión a los enfermos; resolver las necesidades urgentes de su parroquia; preparar padrinos y padres para bautizos, niños para primera comunión, jóvenes para confirmación, novios para matrimonios, etc. Y muchas noches tienen que salir a llevar los santos óleos a algún enfermo grave. Esto sin hablar de los sacerdotes que trabajan en los barrios más pobres y peligrosos del país atendiendo necesidades extremas. Otros trabajan incansablemente en escuelas maravillosas donde mucha gente quiere meter a sus hijos. Y también están los que trabajan como hormigas en los hospitales, cuarteles y en nuestras temidas cárceles. Un capellán de cárceles, quien murió hace poco por una gripe muy fuerte, recibió una bala en uno de esos retenes donde “se exprimió” hasta el final.

Yo me sonrío (para no llorar) cuando la gente habla de las riquezas materiales de la Iglesia y de sus sacerdotes. Nada más fíjense en el estado físico de la mayoría de las parroquias, sin hablar de muchísimas otras necesidades que nadie ve. Y los sacerdotes que viven en iglesias que se ven mejor “por fuera”, contribuyen con lo que se recoge en su parroquia para ayudar a los sacerdotes más necesitados.

En cuanto a la alta jerarquía se aplica igualito. Todo lo que ellos usan (casa, muebles, vehículos, etc.) no es de ellos, y son lo más básico que se encuentra en cualquier hogar sencillo. Su trabajo es agotador, ya que la cantidad de personas bajo su grey es inmensa y enfrentan diariamente cientos de problemas, además de sus tareas administrativas y su abultada labor espiritual.

Hoy les describí, un poco por encima (porque pudiera estar horas dándoles ejemplos con nombres y apellidos, pero sé que a ellos no les gustaría para nada) de lo que es la vida de un sacerdote venezolano.

¡Ah! sin contar que siempre reciben con gran silencio y humildad, los ataques donde irresponsablemente los generalizan cuando se habla de un problema personal; o de escándalos mundiales que en los últimos 10 años no llegan al 0,1 % de los sacerdotes del mundo (Según cifras del Vaticano, de 405.000 sacerdotes, son 300 los lamentables casos de abuso sexual).

Y para terminar voy a cerrar con algo que me dijo un sacerdote (quien tiene una personalidad muy peculiar) cuando se enteró que yo estaba escribiendo sobre ellos: “Dile a tus lectores que recen mucho por nosotros y que nos corrijan, con cariño (eso lo pongo yo), cada vez que vean que hacemos algo mal hecho; y que si lo creen necesario hablen con nuestro obispo respectivo”.

Y tengan siempre presente que ellos lo han dejado TODO para dar su vida entera a Dios y a sus fieles.

Eso era lo que a lo mejor no sabían de nuestros sacerdotes.

Yo aprovecho de decirles a todos:  MIL GRACIAS.

MARÍA DENISSE FANIANOS DE CAPRILES

DIARIO EL UNIVERSAL
miércoles 23 de marzo de 2011

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¿Que lees tu?

19 febrero, 2011 Los comentarios están cerrados

Hecho ocurrido en 1892, verdadero y parte de una biografía

*Un señor de unos 70 años viajaba en el tren, teniendo a su lado a un joven universitario que leía su libro de Ciencias. El caballero, a su vez, leía un libro de portada negra. Fue cuando el joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abierta en el Evangelio de Marcos.

*Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:*
Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?

Sí, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios. ¿Estoy equivocado?

Pues claro que lo está.  Creo que usted, señor, debería estudiar Historia Universal. Vería que  la Revolución Francesa , ocurrida hace más de 100 años, mostró la miopía de la religión.  Solamente personas sin cultura todavía creen que Dios hizo el mundo en 6 días. Usted, señor, debería conocer un poco más lo que  nuestros Científicos dicen de todo eso.

Y… ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia ?

Bien, como voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico
por correo con la máxima urgencia.*

El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste leyó lo que
allí decía, salió cabizbajo, sintiéndose peor que una ameba.

En la tarjeta decía:

Profesor Doctor Louis Pasteur
Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia

‘Un poco de Ciencia nos aparta de Dios.   Mucha, nos aproxima’.
Dr. Louis Pasteur*

*El mayor placer de una persona inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.*

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